Tailandia [21]

Me he despertado a las 7h. He estado ganduleando hasta las 8h. Luego he recogido un poco más la habitación y a eso de las 9h he descubierto que a las chicas les había pasado lo mismo y se habían ido a desayunar; por lo visto me han avisado, pero no me he enterado… ¿?
Así que he ido a desayunar solo. Mientras han llevado sus maletas a mi bungalow y luego hemos ido a la playa de enfrente.
Como la marea estaba muy baja era muy chungo bañarse, por las rocas y la poca profundidad, así que me he dado un chapuzón y luego he paseado por toda la playa, haciendo alguna foto.
Después ha dado tiempo para otro remojón y a eso de las 12h hemos empezado la tanda de duchas. Yo he sido el último, así que han pedido la comida (noodles de pollo) por mí para ir más rápidos.
A las 13.30h estábamos comidos, así que hemos ido a recoger las mochilas y entre unas cosas y otras, a las 14h nos ha venido a recoger el taxi (50 bahts/pers.) para ir al puerto. Allí hemos canjeado el billete por una pegatina y hemos esperado hasta las 14.45h, la que se suponía que era nuestra hora de salida; pero la cosa se ha retrasado una media hora.
Creo que hemos llegado a Samui a las 17h. Allí nos ha recogido el taxi (una furgoneta) que nos llevaba al aeropuerto (incluido en el precio del ferri).
Después a esperar.
Hemos intentado dar un paseo, pero amenazaba tormenta, así que hemos regresado al aeropuerto, para finalmente decidirnos a tomar algo en un restaurante que hay en frente.
Allí hemos pasado el rato hasta que a las 20h hemos decidido volver al aeropuerto.
Pero seguimos sin poder facturar, así que estamos haciendo tiempo (son las 20.25h).

Una vez pudimos facturar, había merienda e Internet «gratis» (gentileza de la compañía).
A las 22h despegamos.
Nos dieron de cenar y a las 23h llegábamos a Bangkok.
Luego lo típico: recoger las maletas y coger taxi. Llegamos al Asia Hotel, nos dieron las habitaciones (¡que risa con el Ivettíííí Antoníííí!): Ivette y Susana en una, Yolanda y yo en otra.
Nos duchamos y fuimos a dormir cerca de la 1h.

Tailandia [16.1]

Bueno, tengo bastantes días por pasar en plan borrador, pero lo que no tengo es tiempo para hacerlo… Así que es muy probable que hasta mi regreso ya no lo haga.
Ahora mismo esperamos para coger el avión a Bangkok (tengo una conexión gratis). Estamos en Samui, donde hoy se celebra la Full Moon Party… que nos vamos a perder… 🙁 ¡Qué se le va a hacer!

Tailandia [20]

9h: arriba.
Desayuno y hemos cogido una taxi-barca (por 100 bahts/pers.) que nos ha llevado hasta una playa [averiguar nombre]. Allí hemos estado un bueno rato y luego hemos ido por un camino hasta otra [averiguar nombre] que era chulísima, la mejor [tengo foto] en la que nos hemos bañado, y también hemos comido (noodles). Luego más baños, alguna (Susana) ha hecho la siesta y a eso de las 16:30h pasadas hemos continuado el camino hasta el «market» que es como le llaman a la zona del puerto y de tiendas que hay por allí.
Hemos curioseado un poco y luego hemos proseguido el camino. Hemos comprado los billetes para el ferri. A eso de las 18:30h hemos parado en un bar-restaurante para ver la puesta de sol; aunque hoy estaba nublado y no ha podido ser. Mientras Ivette y yo tomábamos algo, Susana y Yolanda se han dado el último remojón del día.
Luego hemos seguido adelante y por el camino me he comprado un pareo (je, je) por 150 bahts.
Después hemos avisado que nos quedaremos mi bungalow hasta las 14h para poder ir mañana a la playa y ducharnos, antes de coger el ferri.
Después nos hemos ido a duchar y ha empezado una tormenta; llueve bastante, así que aprovecho para escribir esto.

Cuando ha dejado de llover hemos ido a cenar, de nuevo, al restaurante italiano «La Matta»; esta vez pizza.
Después de cenar, como el tiempo no estaba muy fino, hemos ido al bungalow de las chicas un rato.
A las 23:30h me he ido al mío.
Tras recoger un poco, me voy a dormir.

Tailandia [19]

7:15h arriba.
7:30h vamos todos a desayunar. El ritmo isleño se nota, porque hasta las 8:15h no hemos terminado el desayuno y eso que he anulado el yogurt casero que había pedido, para no tardar más.
Yolanda y yo hemos llevado las motos para devolverlas, pues el tipo del alquiler nos había dicho que estaba a partir de las 8h, pero no estaba… ¡cómo no! El de la tienda (creo que era de libros) delante de la que se aparcaban las motos le ha llamado por teléfono y ha dicho que en 5 minutos estaba allí. Yo me he ido a visitar al «señor Roca» y Yolanda se ha quedado esperando. Al final, como ya eran casi las 8:30h Yolanda le ha dicho que a la tarde volvíamos para pagar y recuperar los pasaportes.
Nos han venido a recoger los del tour de snorking muy puntuales (8:30h). Nos han llevado en un ranger hasta el alquiler de aletas y gafas, que estaba al lado del embarcadero. Tras esperar un rato, untándonos de crema protectora, nos han dicho que fuésemos pasando al barco. Allí nos han dado una botella de agua para cada uno. Tras un rato en barco (el agua salpicaba y entraba en él) hemos llegado a la primera playa. Muy chulo. Nos han dado una hora para deambular. Ha sido muy chula.
Al subir al barco teníamos piña para quien quisiese picar un poco.
Luego hemos ido a otra playa. También nos han dado una hora y al volver teníamos la comida: arroz con verduras y un plátano de postre.
Después a otra playa, en la que nos han dado 50 minutos. Ivette se ha despistado y ha tenido que «correr» para subir al barco.
Tras esta, nos han llevado a Naugyan, en la que tienen unas normas muy estrictas para su conservación y hay que pagar 100 bahts para entrar. Allí nos han dado de tiempo hasta las 15.30h. Así que Ivette ha cumplido años allí (nació a las 14h más o menos).
Hacía un sol terrible, así que no he podido evitar ponerme rojo, por más capas de crema que me he untado.
De regreso hemos ido directos al punto de partida del viaje; hemos devuelto el material y nos han llevado hasta el Seashell (en ranger), al que hemos llegado a las 16h pasadas.
Antes de nada hemos ido a pagar las motos y nos han devuelto los pasaportes.
Nos hemos duchado y la intención era hacernos un masaje de aceite, pero nos ha tocado esperar. Así que hemos pedido unos batidos para hacer tiempo.
Al final Yolanda e Ivette han pasado primero y Susana les ha hecho fotos. Mientras, me he entretenido viendo un trozo de la peli «The Jacket».
Luego hemos ido Susana y yo. El masaje de hoy me ha parecido muy «light» en comparación con el primero que me hicieron (también era de aceite), pero la parte final, de estiramientos, no ha estado mal.
Luego Yolanda e Ivette han hablado con Nuria usando una conexión telefónica vía Skype. Tras eso, ya todos cambiados y listos, hemos ido a coger un taxi para que nos llevase al «Miramar Tapas Restaurant». Nos han pedido 100 bahts por persona; nos ha parecido «caro» y nos ha dicho el conductor que cuando viésemos la pendiente que hay para subir, le daríamos la razón. Y, efectivamente, desde la carretera al restaurante, el camino tiene una pendiente brutal.
Arriba nos han dicho que hoy, al tener una fiesta organizada, no hacían cenas; así que nos hemos quedado con la ganas de comida española. Por suerte, tiene servicio gratuito para bajar la cuesta. Y por 70 bahts más (por persona), nos han acercado hasta el lugar en el que hemos iniciado la «aventura».
Al final hemos cenado en el «White Elephant», en el que me he comido un curry (Mussaman o algo así) que estaba buenísimo.
Después de la cena me he comprado los «DVDs» de las pelis de Spiderman por 100 bahts cada uno.
Luego nos hemos asomado a ver si había ambiente en uno de los «locales», pero lo que no había era sitio, por culpa de la marea alta.
Las chicas se han ido a su bungalow y yo me he acercado al A.C., en donde ponía que había fiesta, pero la verdad es que ya desisto, porque había poca gente y encima apalancada. Además ha empezado a llover.
Así que al final me he vuelto para el bungalow, a ver si duermo algo, que el día ha sido largo.

Tailandia [18]

Nos hemos levantado a las 9h. Hemos desayunado y hemos alquilado un par de motos de cambio automático por 200 bahts (24 horas) cada una. Les hemos llenado el depósito por unos 100 bahts cada una.
Hemos ido a recorrer parte de la isla. Yolanda llevaba una moto con Susana detrás y yo iba de paquete de Ivette.
En un momento dado nos hemos metido por un camino que cada vez era más chungo y, en vez de tirar para atrás, hemos decidido continuar. Total, que al final hemos acabado Yolanda y yo llevando las motos por un camino de cabras y Susana e Ivette han ido andando.
Casi al final del camino hemos dejado las motos y hemos descendido por una rampa de cemento, que tenía arena encima. Los cuatro hemos acabado patinando, pero por suerte ninguno se ha caído.
La playa que había al final era chula; nos hemos bañado y achicharrado durante largo rato.
Luego hemos ido a comer a un restaurante que había allí mismo. Todos los bancos y mesas estaban barnizados y el barniz se reblandecía con el sol… así que se ha manchado el bañador que llevaba… ¡joer!
Después de comer nos hemos dado un chapuzón y hemos hecho el camino inverso. Yolanda lo temía, pero al final se nos ha hecho más corto que la ida. La parte mala ha ido para Ivette, a la que se le ha roto una de las chanclas; por suerte se la ha podido arreglar en plan MacGyver con un trozo de cuerda y completar el camino.
Al llegar a la carretera hemos retomado las posiciones originales en las motos y hemos seguido por la carretera «buena», pues con lo del caminito ya habíamos tenido bastantes mosqueos.
Lo bueno ha sido que hemos descubierto que por el camino fácil también se llegaba a la misma playa… ¡en fin!
Luego hemos ido a ver la Roca de Buda y hemos tomado un batido.
Después hemos recorrido media isla para acabar en una terraza tomando algo y viendo la puesta de sol.
Al volver al Seashell hemos recogido la ropa límpia y nos hemos apuntado a una excursión de snorkel para mañana y nos hemos ido a duchar.
Después hemos ido a cenar a un sitio muy chulo (Papa’s Tapas), en el que sirven tapas muy pequeñas, eso sí (en plan degustación) pero muy ricas.
Después hemos pedido un cocktail y nos han puesto una cachimba para fumar manzana. Se estaba muy a gusto en el local… pero a eso de las 23:30h hemos decidido que era hora de ir a descansar para el tour de mañana.

Tailandia [17]

3:30h, suena el despertador. Tenemos el tiempo justo para vestirnos y recoger las maletas.
A las 4:00h dejamos las llaves de las habitaciones y salimos a buscar un taxi. Por suerte hay uno en la puerta, que por 300 bahts está de acuerdo en llevarnos al aeropuerto.
El taxista conduce a toda velocidad por las calles y carreteras prácticamente desiertas, en comparación con el tráfico diurno.
Antes de las 4:30h ya estamos en el aeropuerto.
Encontramos el lugar en el que facturar las maletas y recoger los billetes sin demasiados problemas. Una vez libres de los bultos, deambulamos buscando algún lugar en el que tomar un café. Tras no conseguirlo, porque casi todo estaba cerrado, decidimos ir a la puerta de embarque y allí descubrimos que la compañía lo ofrecía gratis (también 4 ordenadores con conexión a Internet).
A las 6:00h salimos rumbo a Samui.
Una hora más tarde ya habíamos llegado a un aeropuerto minúsculo, pero muy pintoresco. Compramos el billete para el ferri, que salía a las 8:00h.
Esperamos un rato y nos llevaron hasta el embarcadero, enlatados en una furgoneta.
El ferri salió un poco tarde, así que serán cerca de las 8:30h cuando zarpamos. Había mucha gente, así que nos dijeron que si queríamos podíamos ir arriba, a la zona «VIP», en la que, en principio, para entrar había que pagar 50 bahts más.
Pusieron una peli que ya había visto (Reign of fire), así que intenté dormir.
El ferri hace algunas paradas por el trayecto, lo que permite ver otros posibles destinos.
A la hora y media llegamos a Kho Tao. Cogimos un «taxi» (una ranchera 4×4), que nos cobró 50 bahts por persona y nos llevó al Seashell Resort.
Allí no hubo ningún problema, la reserva funcionó perfectamente. Así que tenemos 2 bungalows: uno triple y otro doble. En el primero hay una cama individual y otra de matrimonio. En el segundo, una de matrimonio.
En el reparto me quedé con la doble, yo solito… por una vez he salido ganando, je, je… aunque también es un poco triste acabar los días solo.
Una vez ubicados, nos fuimos a tomar algo, pero al final acabamos comiendo, muy temprano.
Después fuimos a la playa, que está al lado del restaurante. El agua estaba supercaliente y hacía un sol achicharrante. Como la playa es muy plana, la marea subía rápidamente.
Después de la tarde de relax, dimos un paseo y acabamos en un bar con mesas y cojines en la arena, tomando algo y viendo la puesta de sol (19:00h).
A la vuelta nos duchamos y llevamos la ropa sucia a lavar (50 bahts/kg.).
Después fuimos a cenar a un italiano (La Matta) donde la comida estaba muy rica (comí lasaña), pero tardaron mucho en servir.
Después de la cena fuimos a dar una vuelta hasta el lugar en el que había anunciada una fiesta (A.C.), pero vimos que no había mucha gente, y los que había estaban apalancados. Así que nos acercamos a otro sitio que está lleno de pufs enormes, de esos en los que te hundes, de color rojo. Por lo visto había que ir a la barra si querías tomar algo… y terminamos por no pedir nada.
Antes de ir a dormir, buscamos desesperadamente un sitio en el que comprar agua fresca… que terminó siendo el 7-eleven.

Tailandia [16]

Nos hemos levantado a las 8:00h, hemos ido a cambiar dinero y luego a desayunar.
Hemos recogido las cosas, cogido un tuk-tuk hasta la salida de autobuses hacia Bangkok.
A las 10:30h aproximadamente hemos salido.
Un par de horas más tarde… más o menos, hemos llegado. Hemos cogido un taxi que por 99 baths nos ha llevado hasta el hotel en el que teníamos la habitación pagada.
Hemos dejado las cosas y hemos ido a comer al Wild Orchid… ¡cómo no!
Después de comer hemos cogido un tuk-tuk y hemos ido a hacernos un masaje estilo Thai en el «One Pho Original Thai Massage». ¡No veas que paliza! Je, je… no es para tanto, pero te quedas como nuevo.
Luego, al salir, nos ha pillado un chaparrón en el tuk-tuk que hemos cogido, así que hemos ido al hotel.
Hemos subido a la azotea, para ver la piscina: es muy chula.
Y ahora nos hemos venido a Ko San Rd., para conectarnos a Internet y quizás hacer alguna compra.
¡La madrugada que viene salimos en avión para la playa! 🙂