Nuevas tecnologías…

Un matrimonio de Madrid decide ir a pasar un fin de semana largo en la playa, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás. Pero a última hora, debido a sus respectivos trabajos, no pudieron coordinar sus agendas para viajar juntos, así que decidieron que el marido volaría el jueves y la mujer el viernes.
El hombre llegó sin novedad y una vez alojado en el hotel, vió que en la habitación había un ordenador con conexión a Internet, así que decidió enviar un correo electrónico a su mujer. Sin embargo, erró una letra al escribir la dirección y mandó el mensaje sin darse cuenta de su error.

En Sevilla, una viuda acababa de llegar del funeral de su marido, que había sido llamado a la Gloria Celestial debido a un ataque al corazón.
La viuda comprobó el correo, esperando ver mensajes de parientes y amigos. Al leer el primero, se desmayó.
El hijo entró corriendo en la habitación y al encontrar a su madre en el suelo sin conocimiento, leyó la pantalla del ordenador, que decía:

Para: Mi querida esposa
Asunto: He llegado

Probablemente te sorprenda recibir noticias mías. Ahora tienen ordenadores aquí y se te permite enviar mensajes a tus seres queridos.
Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para tu venida mañana. Tengo muchas ganas de verte. Espero que tu viaje sea tan tranquilo y sin incidentes como lo ha sido el mío.

PD: ¡No traigas mucha ropa, hace un calor tremendo aquí abajo!

😆

[e-mail de Ernesto]

Los 6 maridos

Un abogado contrae matrimonio con una mujer que se había casado anteriormente seis veces.
La noche de bodas, en el cuarto del hotel, la novia le dice:

– Por favor, mi amor, sé gentil. ¡Mira que yo todavía soy virgen!

Perplejo el novio, pues conoce la existencia de los seis matrimonios anteriores, le pide que aclare esa situación.
Ella responde:

  • Mi primer marido era un psiquiatra. Él sólo quería conversar sobre el sexo.
  • Mi segundo marido era ginecólogo. Él sólo quería examinar el local.
  • Mi tercer marido era filatélico. Él sólo quería lamer.
  • Mi cuarto marido era gerente de ventas. Él decía que sabía que tenía el mejor producto, pero no sabía cómo utilizarlo.
  • Mi quinto marido era funcionario público. Él decía que comprendía perfectamente como hacerlo, pero no tenía la certeza de que fuera de su competencia.
  • Mi sexto marido era informático. Él decía que si estaba funcionando, mejor era dejarlo tranquilo y no meterse con él.

– ¿Y, después de estos fracasos, te decidiste a casarte nuevamente? – pregunta el marido.

– Es que tú eres abogado, por lo que estoy completamente segura que, al final, me vas a terminar jodiendo.

😆

[e-mail de Nit]

Más de mil cámaras velan por tu seguridad

Hoy entro dentro de tiempo por poquito. 🙂
Acabo de ver Más de mil cámaras velan por tu seguridad, una película de «terror» made in spain.
La trama engancha… aunque tiene un final que yo no esperaba.

He encontrado alguna cagada «tecnológica»…
Por ejemplo:

  • uno de lo personajes dice a otro que no le ha podido llamar por teléfono, porque comunicaba todo el rato; el otro le replica que es culpa del compañero, que se está bajando cosas de Internet. Así que, se supone que tienen una conexión de 56Kb de las de toda la vida… Y sin embargo, hacia un momento que se había visto como el tipo mantenía una vídeo-conferencia con una calidad impresionante… ¡y eso que el amigo estaba bajando cosas!

Pero, en fin, si queréis entreteneros 101 minutos, os la recomiendo.

La memoria de los peces

Otra peli. 😉
Es que ayer vi La memoria de los peces (Goldfish memory) .
Es una película irlandesa que aborda las relaciones de pareja, intentando reflejar todas las posibilidades: heteo, gay, bisexual… ¿etcétera?
No digo que no sea entretenida, pero la encontré más bien simplona y totalmente prescindible. 😐
El título del film hace referencia a un recurso de ligoteo que usa uno de los personajes:

Los peces de colores, sólo tienen 3 segundos de memoria… si tardan 3 segundos en rodear la pecera, todo es nuevo otra vez…
Cada vez que dos peces se ven, es como la primera vez…

Mejorando…

Pues eso, que estoy intentando mejorar la página, esta vez añadiendo enlaces, organizándolos, poniéndoles iconos, etc.
También he añadido un contador… para ver cuántos clics hago en la página… 🙂
He enlazado el foro en la sección més racó; y también he creado un libro de visitas.
Creo que no está quedando mal… ❓

Edito el 26/05/2005:
Antes utilizaba el contador, el foro y el libro de visitas de miarroba.
Edito el 25/01/2010:
Hace mucho que no existen ni el foro ni el libro de visitas.

El último día del cartero

Después de 35 años de servicio repartiendo la correspondencia a diario en el mismo barrio, llegó el último día de trabajo para Juan, el cartero, antes de su jubilación.
Comenzó su último recorrido por la primera casa de siempre, y salió la familia entera a su encuentro, recibiéndolo con aplausos y felicitaciones.
En la segunda casa le regalaron una caja de puros con dedicatoria.
La familia de la tercera dirección le obsequió con un completísimo conjunto de utensilios de pesca, su afición favorita.
Y así siguió su reparto, despidiéndose de tantas y tantas personas conocidas que le estimaban y con las que había compartido tantas vivencias de todo tipo, hasta que llegó a la última casa de la manzana donde lo esperaba María, la joven y hermosísima dueña, con un camisón negro transparente.
Ella le cogió de la mano, lo metió dentro, cerró la puerta, subió con él lentamente las escaleras que llevaban a su dormitorio y lo sentó en la cama. Con música de fondo de Barry White y Quincy Jones, le obsequió con un sensual streptease y luego le hizo el amor apasionada y desenfrenadamente. Después de las dos mejores horas de sexo que Juan había experimentado jamás, bajaron las escaleras dirigiéndose a la cocina, donde ella le preparó un exquisito desayuno con tostadas, fruta, bollería y café.
Cuando Juan terminó de comer y cogió la taza de café, vio que bajo esta había un billete de 10 euros:

Juan: No tengo palabras para describir lo maravilloso que ha sido todo, pero… ¿para qué son los 10 euros?
María: Bueno, es que anoche le comenté a mi marido que hoy sería tu último día y que debíamos hacer algo especial para ti, y mi marido dijo:
– ¡Dale 10 euros y que le follen!»… – El desayuno ha sido idea mía.

[e-mail de Frans]