La Habitación Roja – Los amantes y la paz

No pido nada, que tú no me puedas dar
y no creo en el más allá.
La única verdad es que no hay verdad,
casi todo se puede comprar.

Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.
No me puedes decir que todo acaba aquí,
si no hay marcha atrás volveremos a empezar.

La única verdad, es que no hay verdad,
lo que tú y yo buscamos no se puede encontrar.

Quítate ese disfraz, eso no es para ti,
no vamos a vendernos más.
Siempre nos pasa igual,
cuando llega el final intentamos reaccionar.

Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.
No me puedes decir que todo acaba aquí,
si no hay marcha atrás volveremos a empezar.

La única verdad, es que no hay verdad,
lo que tú y yo buscamos no se puede encontrar.

Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.
Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.

Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.
Volvemos a fingir, volvemos a buscar,
las luces de neón, los amantes y la paz.

Y entonces te diste cuenta que era la segunda vez, justo el mismo día pero años después, salvo que la primera no hubo palabras, sólo su sorpresa cuando dijiste adiós.
Así que tenías algo de razón, no estabas tan equivocado al fin y al cabo, a pesar de que lo único que querías era quitarte de encima aquello que no entendías y te anulaba.
Y ahora que lo tenías tan claro, dudas. Sabes que no podía salir bien, pero ya nunca lo descubrirás… ¿o quizás…?
El tiempo lo dirá…